Descripción

Presentación

El Corpus Histórico del Español Norteño pretende ofrecer un creciente volumen de documentos particulares (se excluyen, por tanto, los reales y los de contenido eclesiástico) de las variedades castellanas del centro-norte peninsular, con el objetivo principal de que sirvan de base para el estudio y la reconstrucción de la historia del castellano. Ramón Menéndez Pidal erigió sus conocidas teorías sobre este dialecto histórico y su posterior conversión en el español estándar a partir de unos pocos rasgos fonéticos proporcionados por la documentación más temprana, sin una continuidad cronológica que fuera más allá de los inicios del siglo XIII. Pero si bien los datos del español del siglo XX han servido para poner en cuestión su concepción del español como una extensión del castellano burgalés, poco se ha trabajado sobre la división dialectal interna del castellano medieval y posterior, sobre la caracterización y vigencia de esas diferencias geográticas, así como sobre su coincidencia o no con las variedades lingüísticas no castellanas al este o al oeste.

En sus primeras fases el corpus contendrá documentación principalmente burgalesa de los siglos X al XIII, pero la intención es ir avanzando en la cronología y la geografía. Los documentos proceden en su mayor parte de fondos monásticos (benedictinos, cistercienses y premostratenses), pero también los hay catedralicios y municipales.  Está previsto dar entrada más adelante a documentación palentina y alavesa.

Actualmente, CORHEN ofrece 253 documentos del fondo del monasterio de San Salvador de Oña, con fechas extremas que van del año 822 (en copia del s. XIII) a 1280. El primer original conservado es del 944 (CORHEN0002).

Documentos

Documentación privada: Historiadores, paleógrafos y diplomatistas e historiadores de la lengua han analizado con profusión los documentos de la cancillería real, erigida (la de Fernando III y Alfonso X) en norma y modelo lingüístico. La documentación de carácter particular o privado, en cambio, se ha visto relegada al olvido, a pesar de que es precisamente en ella donde podremos rastrear la variedad lingüística del lugar de escrituración. Por eso, en CORHEN solo tienen cabida los documentos privados, entendiendo por tales los contratos entre particulares o entre instituciones y particulares, generalmente compraventas, intercambios, donaciones, avenencias, etc., cuyos participantes y escribano comparten el mismo ámbito geográfico.

Originales y copias: Para la historia de la lengua, el documento de archivo cuenta con la ventaja de su datación cronológica explícita. Incluso los textos interpolados, los falsos diplomáticos o las copias temporalmente cercanas al original son representativas de la lengua del momento, frente a la mayoría de las obras literarias, conservadas en testimonios muchas veces más de un siglo posteriores al original. Una parte importante de los documentos editados carecen de elementos de validación, como ocurre con gran parte del fondo oniense, lo que en el caso de documentación privada en absoluto implica su falta de autenticidad. Esto supone una dificultad para determinar el carácter original o no de los diplomas, especialmente de los escritos en letra visigótica y de los que se han ocupado investigadores como Ruiz Asencio (2008) y Vivancos (2011). Por eso, siempre que  existan dudas razonables sobre la originalidad del documento, se hará constar al inicio del regesto. Solo en casos excepcionales hemos incluido en el corpus documentos conservados en copias muy posteriores al original, cuando la antigüedad o singularidad de este así lo aconsejaba.

Lugar de emisión: Otra característica de la documentación privada de los siglos X al XIII es que carece casi sin excepción de data tópica. Lejos de identificar, como con frecuencia sucede, el fondo archivístico al que pertenece con el centro de emisión, hemos hecho el esfuerzo de intentar reconstruir el lugar donde el documento fue escriturado, a veces sin poder concretar más allá de la región histórica, como por ejemplo La Bureba o el alfoz de Burgos. Aun a riesgo de cometer errores, la adscripción acrítica del diploma al monasterio o catedral entre cuyos fondos se conserva nos parece un desacierto mayor que puede dar lugar a interpretaciones equivocadas.

La lengua de los documentos: La cronología del corpus, con documentos fechados desde el siglo X, permite analizar la contienda entre los códigos latino y romance antes del definitivo triunfo de este último. El surgimiento del romance en la escritura no puede valorarse en su justa medida sin el estudio de la tradición latina precedente y coetánea, y el hibridismo latino-romance característico de buena parte de esta documentación es clave para aquilatar la representatividad lingüística de estos textos.

Los fondos: Como se ha dicho, el corpus estará compuesto principalmente por fondos monásticos de las órdenes benedictina (San Salvador de Oña, San Juan de Burgos, Santo Domingo de Silos), cisterciense (Santa María la Real de Las Huelgas de Burgos, Nuestra Señora de Bujedo de Juarros, San Pedro de Gumiel de Izán, Nuestra Señora de Rioseco) y premonstratense (Nuestra Señora de Bujedo de Candepajares, San Cristóbal de Ibeas de Juarros, Nuestra Señora de la Vid), a los que hay que añadir la Colegiata de Covarrubias y la Catedral de Burgos. Las diferencias cronológicas y, sobre todo, de cantidad de documentos son importantes, destacando por su volumen San Salvador de Oña y Las Huelgas de Burgos. Si bien para el análisis lingüístico debemos evitar identificar el lugar de conservación con el de emisión, creemos necesario preservar la identidad de los fondos, pues su configuración es en sí una importante información y fuente para la reconstrucción de la historia de estos monasterios y sus territorios.

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